lunes, 26 de julio de 2010

MARTES 27: 2001 Odisea espacial


Nuestra próxima proyección dentro del ciclo Poesía en Imágenes fue seleccionada por nuestro invitado de la noche, Alberto Chimal, escritor, cinéfilo y amante de las rarezas, quien analizará esta atemporal película de ciencia ficción desde el punto de vista de la poesía visual.

2001: Odisea Espacial
de Stanley Kubrick
(Ing-EUA, 1968, 141 min.)

Martes 27 de julio 2010
Foro Hilvana
Colima 378
entre Salamanca y Cozumel
Col. Roma Norte
México, DF

Proyección 20:00

¡Abróchense los cinturones!

jueves, 22 de julio de 2010

Orfeo

por Lila Nieto

Esta noche nos acompañó José Luis Gutiérrez Arias, cineasta y escritor que visitó nuestro cineclub por primera vez hace casi un año para presentar su ópera prima Todos los días son tuyos (México, 2007), un thriller político que rescata algunas de sus experiencias como periodista durante la sonada "caza de vascos" en México durante el sexenio de Vicente Fox. En esta ocasión, José Luis eligió un estilo muy distinto con la película Orfeo (Francia, 1950) de Jean Cocteau para el ciclo Poesía en Imágenes. En el fondo, José Luis también es un poeta. A continuación, algo de lo que se habló en el debate con un público muy apasionado (Cocteau no admite medias tintas, en todo caso).

Igual que en esta película en la que Orfeo vive en dos mundos, Jean Cocteau vivió una doble vida. Sin embargo, su vida y su obra giraron siempre en torno de su homosexualidad, "que él impuso en una sociedad intolerante a partir de la idea clásica de ésta: las figuras de Apolo y Orfeo", las dos figuras masculinas más repetidas del trabajo de Cocteau como poeta. "Sería muy francés un Orfeo poeta", nos dice nuestro invitado de la noche, "un Orfeo casi Mallarmiano, más que griego". De hecho, el Orfeo de Cocteau está inspirado en Raymond Radiguet, el famoso novelista (aquí en un dibujo de Picasso) muerto de tifus a los 20 años, quien se hizo célebre de la noche a la mañana con las novelas El diablo en el cuerpo (1920) y El baile del conde de Orgel, publicada en 1924, un año después de su muerte. Cocteau conoció a Radiguet después de la guerra cuando éste tenía 15 años, y se enamoró de él. Lo convirtió en su protegido, su amante y su socio en la revista que fundaron juntos, Le Coq. Su muerte sumió a Cocteau en un luto que lo arrebató de la actividad creativa durante más de dos años y aumentó su adicción al opio. En 1926 escribió la obra Orfeo, cuyo personaje está inspirado en Radiguet.

"Hoy en día el cine de autor tiende a hacer poesía visual, eliminando los diálogos". José Luis Gutiérrez eligió Orfeo justamente porque combina la imagen con diálogos poéticos. "Cocteau quiso equilibrar la imagen y el diálogo, no quiso borrar su poesía en el cine", pero tampoco se privó de traducirla a imágenes. Muchos cineastas se han visto seducidos por llevar mitos a la pantalla desde el punto de vista autoral (por ejemplo Kurosawa, Von Trier y Greenaway), lo cual implica un riesgo. "El éxito consiste en que logren traducir el mito a imágenes modernas. Cocteau retrató su época con Orfeo; en ella vemos el movimiento feminista, la imagen de Apolo como ideal homosexual y una crítica a la misoginia con el personaje de Eurídice". Desde el público se comentó además que "caricaturiza" su retrato social a través del mito e incluso caricaturiza su propia representación al llevar la dirección de actores al límite de la exageración, logrando "una especie de metalingüismo muy prematuro, representacional", lo cual lo salva de ser un insufrible mondongo de retórica francesa. Cocteau "aprovecha el mito para reflexionar sobre su proceso creativo". Cocteau utiliza el mito para explorar su homosexualidad, para representar el acartonamiento y el vacío de las relaciones humanas establecidas como "normales".

No olvidemos que Cocteau, antes que cineasta, fue poeta y dramaturgo, además de novelista y dibujante. Sin embargo, una de sus virtudes es que explora cada proceso creativo utilizando sus herramientas características, es decir, su cine no se pierde completamente en la retórica poética (aunque sí se regodea, eh?) sino que incluso precede la Nueva Ola francesa al separar el trabajo en foro y las locaciones exteriores. "Técnicamente están bien logrados los efectos especiales, hay rigor en la realización", comenta José Luis.

Con todo, para mi gusto esta película ya se nota anticuada. Pensemos, por ejemplo, en la muerte de El séptimo sello, de Bergman, una muerte atemporal y terrible, una historia de símbolos que no busca representar ni caricaturizar su tiempo sino analizar algo más bien universal. En Orfeo, la muerte es una especie de mujer malcogida y encorsetada que no impresiona a nadie con su gesto de frustrada autoridad. En fin, la homosexualidad misógina de Cocteau es visible también en el acartonamiento de los personajes femeninos. De los personajes, como bien dijo alguien en el debate, "el motociclista y el chofer son totales".

También se comentó en el debate que esta película es "surrealista", y de hecho muchos señalan a Cocteau como el introductor del surrealismo en el cine francés, cosa que él siempre rechazó. El surrealismo surge de un "franco rechazo a la estructura dramática, por ejemplo en Buñuel, pero aquí no está utilizado así. Los efectos especiales no rompen las convenciones lógicas de la narración", respondió José Luis. En efecto, la película narra una historia de principio a fin, y los rompimientos de la lógica terrenal son verosímiles en tanto que se trata de un mito que establece esa convención. "Todo menos el rompimiento de tiempo en las escenas responde a la representación clásica del teatro".

Filmografía de Jean Cocteau
  • La sangre de un poeta (1930)
  • La bella y la bestia (1945)
  • El águila de dos cabezas (1945)
  • Los padres terribles (1948)
  • Orfeo (1950)
  • La villa Santo-Sospir (1952)
  • El amor bajo el electrodo (1955)
  • El testamento de Orfeo (1955)

Los esperamos el próximo martes con la proyección de 2001: Odisea espacial, de Stanley Kubrick (UK-EU, 1968). Nuestro invitado de la noche, Alberto Chimal.

¡Abróchense los cinturones!

lunes, 19 de julio de 2010

MARTES 20: Orfeo


Amigos,

Dentro del ciclo de Poesía en imágenes, les presentamos

Orfeo
de Jean Cocteau
(Francia, 1950, 100 min.)

Una historia basada en el mito griego realizada por un artista que ante todo se consideraba poeta. Jean Cocteau comenzó su carrera artística con un libro de poemas titulado La lámpara de Aladino (1909), lo que rápidamente lo situó como un escritor importante, y fue su talento como poeta lo que lo llevó a escribir novelas, libretos de ballet y finalmente cine personalísimo que se desprende de sus obras literarias. Amigo de figuras como Appollinaire, Picasso y Modigliani, Cocteau fue un autor clave en la introducción del surrealismo en el cine francés. Después de que probara el opio en 1923, Cocteau pasó un tiempo de recuperación en un sanatorio, pero a la vez inició el tiempo más prolífico e interesante de su producción artística, durante el cual escribió la novela de Orfeo (1927) que después convertiría en la película que veremos en esta ocasión.

Nuestro invitado de la noche eligió esta película especialmente para comentarla. Escritor, periodista, cineasta, José Luis Gutiérrez Arias es autor de las películas Todos los días son tuyos (México, 2007), thriller político que presentamos en este cineclub el año pasado, Abril y mayo (2009) y Marcelino pan y vino (2010).

Los esperamos este MARTES 20 de JULIO de 2010 a las 20:00 en nuestra sede, el Foro Hilvana (Colima 378, entre Salamanca y Cozumel, col. Roma Norte, DF).

¡Abróchense los cinturones!

miércoles, 14 de julio de 2010

Tequila + La fórmula secreta

por Lila Nieto

Nacido en el kármico pueblo de Cananea, Sonora, en el espeso año de 1928 (igual que el Che Guevara, Jorge Ibargüengoitia y Noam Chomsky, por ejemplo), Rubén Gámez fue ante todo un espíritu revolucionario, un hombre inquieto, comprometido con su tiempo, y por supuesto uno de los pilares del cine experimental en México. Su cine no busca un resultado fijo, no busca complacer al espectador, pero tampoco busca provocarlo así nomás en seco; Gámez utiliza las formas del cine y las mezcla con las de la poesía y la música al servicio de un proceso creativo que es además una reflexión profundamente política. Lo interesante es que sus planteamientos siguen siendo vigentes, pues a través de una compleja labor de montaje es el espectador quien lo comenta, lo juzga, le añade significados. "Precisamente por eso le llaman ensayo cinematográfico" a su cine, nos dice Memo Vega, nuestro invitado de la noche, quien eligió el material de Gámez para la proyección. Y es que antes de cineasta, Rubén Gámez fue escritor, y Memo Vega conoció sus cuentos en el taller literario de Huberto Bátiz, cuentos "surrealistas y estrambóticos, así como sus películas".

En esta ocasión, Memo Vega nos trajo Tequila (1992), el único largometraje de Gámez, y de sorpresa su famoso mediometraje La fórmula secreta (1964). Pero hagamos una pausa para revisar el calvario que fue conseguirlas para la ocasión (una prueba más de lo experimental de su cine). Durante tres semanas estuvimos buscando en todos los tianguis, tiendas y callejones de la ciudad de México, y no encontramos rastro del cine de Rubén Gámez, pues sólo se distribuyó en VHS y las únicas copias que existen en formato digital son transferencias caseras. En nuestro peregrinar conocimos por vía electrónica a un extraño sujeto que dijo tener Tequila, aunque al final desapareció después de hacer diversas preguntas paranoicas acerca de nuestras razones para buscar el material (probablemente se refería a la bebida alcohólica, pues no volvimos a saber de él). Luego hubo otro más que también la tiene, pero éste resultó un hombre tan ocupado que no bastó mi promesa de ir "hasta el fin del mundo por la película", y fue irreductible en que sólo podía encontrarse con nosotras para la semana entrante (además de regañarnos por publicar la cartelera sin haber conseguido la película), y ahí quedó la cosa. Finalmente fue Memo quien la consiguió a través de Internet, con aperitivo de sorpresa y sin aspavientos, y nos regaló una copia de cada una. Al platicar esta anécdota en el debate, un amigo cineasta que acudió a la función mencionó inocentemente una opción más sencilla que todas y que nunca se nos ocurrió: "¿Preguntaron en el CUEC? Ahí seguro que la tienen". Una de esas ocasiones en las que lo único que se puede decir es "chale..."

Pero volvamos a la proyección; el mediometraje La fórmula secreta no fue exhibido en cartelera porque no era "ni corto ni largo", aunque en realidad la censura se debe a muchas otras razones, principalmente a su contenido político, fuerte, duro de roer, nada comercial. Hay, por ejemplo, una escena en la que un hombre mata artísticamente a una vaca con música de réquiem, y vemos cómo la vida se le sale con la sangre al tiempo que se intercalan escenas de un beso acartonado. La fórmula secreta se ha exhibido siempre en cineclubes y foros alternos. Sin embargo, este filme es bastante conocido no sólo porque ganó el primer lugar en el I Concurso de Cine Experimental en México, sino porque Juan Rulfo escribió un texto específicamente para él y Jaime Sabines lo narró con una voz que recuerda los discursos evocadores del subcomandante Marcos.

En realidad, Gámez interrumpió su obra durante casi 30 años desde que realizó La fórmula secreta hasta que hizo Tequila. Ésta es realmente una continuación de la anterior, son obras complementarias, y por eso resultó tan acertado verlas una después de la otra. El montaje con que Gámez construía su discurso era dialéctico (síntesis-antítesis-tesis), dice Memo, y si vemos estas dos obras desde más lejos nos damos cuenta de que responden a este mismo principio: La fórmula secreta es una película "masculina", y Tequila es "femenina". Ambas comienzan con bebidas, la primera muestra una botella de coca-cola conectada a una sonda de suero, y la segunda comienza con una botella de tequila que se vierte hasta vaciarse en una serie de caballitos. Tequila muestra inmediatamente después dos cámaras de cine viéndose la una a la otra, "el cine viendo al cine, la película anterior viendo a esta".

Fotógrafo de profesión, Gámez fue documentalista, pero también se formó en la publicidad. Lo curioso es que en su cine, aunque vemos todo el tiempo mensajes subliminales y síntesis visuales que aprendió en ese campo, se despegó totalmente de hacer un "cine de publicista" para lograr símbolos de gran complejidad. Su cine, aunque al final resulta "nacionalista incluso en su crítica del nacionalismo", dista mucho de querernos vender una idea en particular. Gámez construye su discurso "como la poesía o la música, a través de contrastes y ritmos, y no de manera narrativa como la novela o el cuento", señala Memo, "encuentra imágenes y las hace rimar". El carácter poético de su cine consiste, más que en secuencias muy bien trabajadas, en esta "concatenación de imágenes que va formando un ritmo". Seguramente cada fotograma tiene un planteamiento político cuidadosamente construido, pero "es ambiguo, y desata pensamientos y reacciones emocionales" en el espectador.

Desde el público nuestro amigo cineasta hizo una intervención interesante: Rubén Gámez estrenó Tequila "dos años antes del desmantelamiento del cine por Salinas", y no tuvo seguidores, pero no los tuvo desde los años 60 en que estrenó La fórmula secreta, pocos años antes de la matanza de Tlatelolco, pues el cine experimental mexicano estaba coartado como todas las demás formas de expresión cultural. Sin embargo, recordó, Gámez influenció a cineastas de su generación del CUEC que hoy exploran la corriente que se conoce como hiperrealismo, en la cual México "va a la cabeza"; cineastas como Carlos Reygadas, Amat Escalante, Julián Hernández, incluso Fernando Eimbcke. Esta influencia se nota en que muestran imágenes de "gente real", continúa nuestro amigo, "es como una disección en vivo". Sin embargo, estos jóvenes cineastas distan mucho de la contundencia política con que Gámez abordó el cine, y sus películas tratan conflictos más bien personales, internos. Los que más se acercan a lo político son quizás Los bastardos, de Amat Escalante, y Batalla en el cielo, de Carlos Reygadas (no es que las recomiende ni que tengan nada de poéticas, ojo). Aquí Memo apuntó algo interesante, que "están caducos los discursos políticos sobre identidad y nacionalismo, pero tampoco se reflexiona al respecto. Tequila, aunque es crítica, plantea un nacionalismo, cosa que ahora se rechaza totalmente al verse como intolerancia". El hiperrealismo, es verdad, "te hace participar en lo que ves como si estuvieras ahí", apunta alguien más desde el público, pero, responde Memo, "es chocante. Y volvemos a la cuestión de la poesía". Ver el cine de Rubén Gámez, apunta el amigo cineasta, es como "hojear un libro de poemas; incluso las puedes ver a cachitos", pero lo que Gámez sabe hacer muy bien es contrastar lo chocante con lo placentero al construir su sinfonía visual, y por eso es poético a diferencia del hiperrealismo. Gámez se permite incluso hacer ciertas intervenciones artísticas, desde escenas que en realidad son performance hasta trozos de animación stop-motion y pinceladas hechas sobre el negativo. Lo que hace Gámez es cine, sí, pero se acerca también al terreno del arte plástico.

Sobre todo La fórmula secreta es una película hecha en un tiempo en que el arte y la participación política estaban bollantes en México. Se nota una obra hecha por artistas de distintas disciplinas (Rulfo, Sabines, Gámez) que se interrelacionaban con mucha más libertad que hoy, una obra hecha no por un cineasta como sinónimo de tecnócrata, sino por artistas integrales que se aventuraban a romper las barreras de su campo.

Cine como el de Rubén Gámez hay poco. "Nadie lo quiere hacer, y mucho menos hay quien quiera verlo!", bromea Memo Vega para cerrar el debate. Pero recordamos algunas películas mexicanas que pueden clasificarse cerca de las de Rubén Gámez, como por ejemplo Yo te saludo, Lupita, de Rafael Corkidi; el cine de Ariel Zúñiga, que fue algo parecido a una "nueva ola mexicana", y materiales de otros países como Canciones del segundo piso, de Roy Andersson; El bebé de Macon, de Peter Greenaway; El hombre con la cámara, de Dziga Vertov, y Begotten, de E. Elias Merhige.

Los esperamos el próximo MARTES 20 DE JULIO DE 2010 con la proyección de Orfeo, de Jean Cocteau (Francia, 1950). Con nosotros estará José Luis Gutiérrez Arias, quien comentará esta película elegida por él para nuestro ciclo de Poesía en Imágenes.

¡Abróchense los cinturones!

lunes, 12 de julio de 2010

MARTES 13: Tequila

Amigos, los esperamos este MARTES 13 de JULIO de 2010 con la proyección de:

TEQUILA
de Rubén Gámez
(México, 1992, 85 min.)

"Por su abnegación y valentía, esta película está dedicada a la mujer mexicana". Con esta frase inicia Tequila, que por una parte es un homenaje al innegable espíritu combativo y fuerte de las mujeres explotadas laboralmente, y que son sometidas a dobles jornadas como madres y esposas.

Con nosotros estará un maestro que ha colaborado con este cineclub desde sus inicios, Guillermo Vega, escritor, periodista, soñador, cinéfilo.

No se pierdan esta película mexicana irreverente, crítica, poética, poco vista y poco valorada. Los esperamos en nuestra sede, el Foro Hilvana (Colima 378, entre Salamanca y Cozumel, col. Roma Norte, México DF). La proyección es a las 20:00.

¡Abróchense los cinturones!

miércoles, 7 de julio de 2010

Tiburoneros

por Lila Nieto

Nuestro invitado de la noche, Víctor Ugalde, llegó al cineclub en la llovizna para disfrutar por vez número diecinueve de esta magnífica película y deshilvanar una historia de personajes mitológicos que ya por fin le parece que "podría ser más dinámica" en el montaje: Tiburoneros, de Luis Alcoriza (México, 1963). Pero además, con ligereza desinteresada Víctor nos platicó muchas cosas sobre el cine que se hacía en esa época, antecedentes que ayudan a entender de dónde salió esta obra maestra en contraste con la tendencia comercial que caracterizó el cine mexicano de esa década.

En los años 60 la producción de cine en México era controlada por el monopolio de "las siete familias" (Gregorio Wallerstein, Alejandro Galindo, Ismael Rodríguez, Arturo Ripstein, Alfonso Rosas Priego, Fernando De Fuentes y los hermanos Calderón), y se hacía básicamente de dos maneras, al estilo de Enrique Guzmán (urbanitas) o "de caballitos" (rancheritas); en fin, dos caras de lo mismo: cine de estereotipos, con sus excepciones. Fue el tiempo de la peor censura al cine; no se permitía hablar del presidente ni de la iglesia ni del ejército ni del himno nacional, ni mostrar la pobreza, la sexualidad, la oposición. "El cine más falso de la historia en México se hizo en los sesentas", nos cuenta Ugalde. Había "facilidades" para los productores con el fin de que se abstuvieran de hacer críticas.

Sin embargo, también estaban los intelectuales, orgullosos todavía del triunfo de la Revolución Cubana, empapados de los distintos movimientos sociales y culturales en el mundo, y que querían hacer cosas diferentes. Hacer buen cine en México se trataba de "contar lo que querías contar sin que te mordiera la censura, y de todos modos te mordía", recuerda Víctor. Alcoriza filmó sus mejores obras durante la peor época de la censura, las famosas "tres T": Tlayucan (1962), Tiburoneros (1963) y Tarahumara (1965), a la cual le mocharon 30 minutos y tiraron los negativos a la basura; la única evidencia que existe de la historia completa es un guión resguardado en la Sociedad General de Escritores de México (Sogem), institución defensora de los derechos de autor, de la cual Alcoriza fue miembro fundador. Pero tampoco satanicemos los sesentas. Censura ha habido en todas las épocas. "El único presidente que no censuró nada fue Lazcuráin", dice Víctor con media sonrisa sarcástica (Lazcuráin sólo fue presidente durante 45 minutos).

Con Tiburoneros, Luis Alcoriza logró escribir un guión que le dio la vuelta al sistema de censura. La pobreza que muestra "es festiva", por lo que no cuesta tanto mirarla, y el enfoque no está puesto en ella como denuncia sino que es parte enriquecedora del contexto, pero no el conflicto central. En todo caso, el cuestionamiento que hace esta película sobre la pobreza es más bien en el terreno de lo interno, lo existencial. ¿Cuál pobreza? ¿La pobreza del paisaje urbano que Aurelio ve por la ventana en la ciudad o la pobreza económica de los pescadores? ¿La pobreza espiritual que exige la vida en las urbes o las rudas relaciones de supervivencia cerca de la naturaleza? Estos son los cuestionamientos que Aurelio se hace a sí mismo, sin denunciar a nadie sino simplemente como medio para entenderse y elegir su camino. Aurelio es un personaje "mitológico", comentó alguien que ha seguido muy de cerca el cineclub desde el otro lado del Atlántico y que en esta ocasión nos honró con su presencia. Aurelio es un héroe, pues decide su destino libremente, buscando una nueva manera de relacionarse con el mundo, con la familia, con el amor, con el trabajo, sin dejar de lado su responsabilidad como líder, un puesto que en el mar se ha ganado.

En la cola del neorrealismo italiano ciertos productores apostaron por un "neorrealismo mexicano". Por ejemplo Antonio Matouk, de origen Libanés, productor de esta y otras películas de Alcoriza, era además de un productor colmilludo "un tipo sensible", y pensaba que se podía hacer cine diferente del habitual, que contara historias nacionales, pero que también dejara dinero. Y tampoco olvidemos que Luis Alcoriza era español, por lo que seguramente tuvo un contacto más cercano con el neorrealismo italiano. Con esta historia, Alcoriza logra contar lo que él quería pero sin romper las reglas comerciales: "que haya una historia de amor, triste o feliz pero que la haya, que aparezca algún actor famoso (Julio Aldama), y un personaje chistoso (aquí hay dos, el Pigüa y el borrachito). Habiendo resuelto esto, Alcoriza se permitió apostar por actores desconocidos y con poca experiencia, filmar en blanco y negro (aunque ya era habitual el color) y rodar casi toda la película en exteriores, cosa que era difícil en ese tiempo (no había equipo portátil, todo era grande y pesado, por lo que en los estudios se hacía todo, y se construían escenografías hasta de campos y ríos; un crew mínimo era de 58 personas). A mediados de los 60 surgió el formato 16 mm, lo cual significó el inicio del cine independiente en México, pero Alcoriza se las ingenió para filmar siempre en 35 mm.

Claro que para cuando Alcoriza hizo Tiburoneros en 1963 ya era un cineasta con mucha experiencia. Había escrito más de 50 películas, entre ellas Los olvidados (1950) y El ángel exterminador (1962) con Luis Buñuel, La hija del engaño (1951) con Janet Alcoriza, Tlayucan (1962), la cual también dirigió y que le valió una nominación al Oscar y una Diosa de Plata, y Los jóvenes (1961), su ópera prima como director que estuvo nominada al Oso de Oro en el festival de Berlín. Con Tiburoneros obtuvo por segunda vez la Diosa de Plata de los Periodistas Cinematográficos de México, y dos años más tarde, con la última de "las tres T", Tarahumara, obtendría en Cannes un premio de la crítica y una nominación a la Palma de Oro. En 1963 Luis Alcoriza había adquirido mucho oficio y "tenía cosas que contar", pero además era un gran observador y tenía muy buen oído para los diálogos. Independientemente del reconocimiento en festivales, Alcoriza logró un cine que "permanece en el imaginario mexicano", un verdadero cine de autor.

Y es que en esos años no todo era negro; se podía vivir de la pluma. Uno podía llegar con su argumento a la oficina de un productor y conseguir fácilmente un buen adelanto para desarrollarlo. No como hoy, que el guionista debe escribir el guión y luego "tomarse un curso de producción" con la esperanza de levantar su proyecto él mismo, bromea Víctor. Los productores actuales, salvo excepciones, han aprendido "todas las malas mañas que escucharon en los cafés y no tienen la experiencia" que los viejos productores adquirieron en el campo de batalla. Y quizás lo mismo sucede con los guionistas. Lo que hacía Alcoriza era escribir el guión en la ciudad y luego irse a la locación para afinar detalles y montar los diálogos. Otras películas suyas que Víctor nos recomienda son El gángster (1965, escrita por Janet Alcoriza), Mecánica nacional (1972), La chamuscada (1971, escrita junto con Juan de la Cabada y dirigida por Alberto Mariscal), El muro del silencio (1974), Presagio (1975, escrita en colaboración con Gabriel García Márquez), y Tac-tac (1982, coescrita con Antonio Monsell).

Como guionista, Luis Alcoriza aprendió mucho de su mujer, Janet Alcoriza, actriz y bailarina pero sobre todo guionista, quien escribió con él muchos de sus guiones y cuya obra incluye más de 80 libretos. Nacida en Austria, criada en Estados Unidos, educada en Europa y enamorada de México, Janet escribió para directores como Julián Soler, Miguel M. Delgado, Norman Foster, Alfredo Varela Jr. y Matilde Landeta, y escribió en colaboración con figuras como José Revueltas, Luis Buñuel, Juan de la Cabada, Alejandro Galindo y Chano Urueta.

Nuestro visitante trasatlántico mencionó algo muy interesante: la película es "estridente". Y lo es no como sinónimo de sórdido, sino en el tono; esta característica estilística es testimonio del buen oído de Alcoriza que retrata la personalidad mexicana. Alcoriza no mira como un colonialista sino que se funde y capta el punto de vista subjetivo del lugar. Tiburoneros refleja las clases sociales y el pensamiento de su tiempo. Aurelio es un espíritu libre cuya elocuencia justifica su falta de "machez". Y Manela, su "tiburona", es un personaje de "absoluta nobleza".

Con una producción que manifiesta la gran experiencia técnica de la sección 49 del Sindicato de Trabajadores de la Industria Cinematográfica (STIC), una fotografía muy bien cuidada, un guión de hierro, una dirección que destaca las sutilezas de los personajes sin caer en el sentimentalismo y un productor que supo dónde poner la billetera, Tiburoneros es un filme obligado para todo cinéfilo que se precie de serlo.

Los esperamos el próximo MARTES 13 de Julio con la proyección de TEQUILA, de Rubén Gámez (México, 1992). Nuestro invitado de la noche, Guillermo Vega, quien ha acompañado el camino de nuestro cineclub desde sus inicios.

¡Abróchense los cinturones!

jueves, 1 de julio de 2010

MARTES 6: Tiburoneros


Amigos,

Este MARTES 6 DE JULIO DE 2010 les presentamos una de las mejores películas mexicanas de todos los tiempos, una obra maestra que ha pasado a la historia del cine mundial.

Tiburoneros
de Luis Alcoriza
(México, 1963, 100 min.)

En el debate nos acompañará uno de los principales aliados de nuestro cineclub, Víctor Ugalde. Guionista, realizador, investigador, presidente de la Sociedad Mexicana de Realizadores de Cine y Medios Audiovisuales, maestro en la Escuela de Escritores de SOGEM, gran conocedor del cine mexicano y de la industria cinematográfica, Víctor es también mentor de nuestro cineclub.


Sobre Luis Alcoriza

Poseedor de una amplia trayectoria como actor y guionista, además de colaborador cercano de Luis Buñuel, el director Alcoriza combinaba talento y experiencia con una enorme sensibilidad para capturar la esencia de un México que ya no se parecía al que los directores de la época de oro insistían en presentar en la pantalla. Ante un cine solemne y retórico, Alcoriza apostaba por la naturalidad, la sutil ironía y, ante todo, la libertad.

Eje alrededor del cual giró casi toda su filmografía (que consiste en más de 60 películas), la libertad es el tema central de Tiburoneros, una cinta fresca y libre del sentimentalismo con el que se suele presentar la historia de un citadino que encuentra la felicidad lejos de la gran ciudad.

Sin idealizar el entorno tropical que rodea al protagonista, Alcoriza planteó en Tiburoneros la posibilidad de lograr la libertad a partir de la voluntad individual del ser humano. Aurelio ha decidido quedarse en la costa y ser pescador no porque viva en el paraíso, ni porque aborrezca la ciudad, sino porque simplemente allí le gustó vivir.

En contraste con el moralismo propio del cine mexicano de su época, en Tiburoneros, Alcoriza decidió no juzgar a sus personajes por lo que hacen o dicen, sino dejarlos ser, en completa libertad. El resultado fue una película que contribuyó a la renovación del cine mexicano y motivó a otros cineastas a ofrecer propuestas temáticas y estéticas acordes con los nuevos tiempos.

Fuentes: http://cinemexicano.mty.itesm.mx/peliculas/tiburoneros.html
http://cinemexicano.mty.itesm.mx/directores/luis_alcoriza.html

No se pierdan esta magnífica película. Los esperamos a las 20:00 en nuestra sede:

Foro Hilvana
Colima 378
entre Salamanca y Cozumel
col. Roma Norte
México DF

¡Abróchense los cinturones!

JULIO: Poesía en imágenes

En este mes de julio de 2010 les presentamos un ciclo de películas diversas que comparten una característica esencial: la poesía de las imágenes. Esta pequeña muestra viene acompañada del análisis de cuatro maestros que nos ayudaron a elegir la cartelera y que nos acompañarán en los debates: Víctor Ugalde, Guillermo Vega, José Luis Gutiérrez Arias y Alberto Chimal.

Los esperamos los martes a las 20:00 en nuestra sede, el Foro Hilvana (Colima 378 entre Salamanca y Cozumel, col. Roma Norte, DF)

¡Abróchense los cinturones!

jueves, 24 de junio de 2010

MARTES 29: Mesa redonda y proyección


Amigos,

Este MARTES 29 DE JUNIO 2010 les ofrecemos para cerrar la reflexión de este ciclo de documentales, una mesa redonda en la que participará un grupo de soñadores que han imaginado y llevado a la práctica una serie de distintas maneras de construir la autonomía bajo un sistema mediático y político cuyo valor único es el dinero.

En la mesa estarán Larissa Rojas, cineasta, documentalista, ecologista, directora del festival Underfilms, que abordará el tema del documental como informador de las redes sociales de resistencia; Julio Broca, activista, alpinista, diseñador, sociólogo, quien hablará sobre resistencia y horizontalidad; Agustín Martínez, diseñador, cineasta, cineclubista, director de la asociación civil Bicitekas, Agustín ganaría el trofeo a la mayor cantidad de horas de video grabadas sobre una bicicleta, y nos compartirá su experiencia en proyectos de ciclismo urbano, y Gabriel Rodríguez, cineclubista, historiador, escritor, politólogo, que nos hablará sobre el cineclubismo como formador de públicos, y de los públicos como redes sociales, y sobre la red alterna de distribución Cinesud.

18:00
Mesa redonda:
Autonomías
Larissa Rojas (el documental, informador alterno)
Julio Broca (Horizontalidad y autonomía)
Agustín Martínez (Ciclismo urbano)
Gabriel Rodríguez (Cineclubismo y la red de distribución Cinesud)
Moderan:
María Holbox y Lila Nieto


Después de la mesa proyectaremos el último documental de este ciclo:

20:00
Manufacturing Consent:
Noam Chomsky y los medios (parte 1)
de Mark Achbar y Peter Wintonick
(Can/Austr/Fin/Nor, 1992, 90 min.)

Vengan a compartir con nosotros su experiencia en esta intensa sesión final de nuestro ciclo Redes sociales ante el poder de lo ilusorio. Los esperamos este martes 29 de junio a partir de las 17:45 en el

Foro Hilvana
Colima 378
col. Roma Norte
entre Cozumel y Salamanca
México, DF

¡Abróchense los cinturones!

jueves, 17 de junio de 2010

MARTES 22: ¡Salud!


Amigos,

Dentro del ciclo Redes sociales ante el poder de lo ilusorio presentaremos el documental

¡Salud!
de Connie Field
(EUA, 2006, 93')

Esta película retrata el sistema de salud cubano, creado a partir de las carencias materiales y uno de los más exitosos del mundo, que se basa en principios muy distintos a los del sistema de salud que conocemos en México, y por supuesto en Estados Unidos: la medicina preventiva y el compromiso del médico con la comunidad. Cuba ha extrapolado este sistema a 68 países del tercer mundo, enviando miles de médicos a lugares como Venezuela, El Salvador y Ghana. Además, han entrenado a unos 30 mil médicos de otros países a condición de que practiquen la medicina en sus comunidades.

Con nosotros en el debate estará Rubén Viera, psicólogo cubano que reside en México y que nos compartirá su experiencia como médico formado bajo las pautas humanitarias del sistema de salud de su país, así como su conocimiento de algunos tratamientos alternativos que se han desarrollado a partir de la destacada investigación científica en Cuba.

Los esperamos como siempre este MARTES 22 de JUNIO 2010 en:

Foro Hilvana
Colima 378
Col. Roma Norte
entre Salamanca y Cozumel

Proyección 20:00

miércoles, 16 de junio de 2010

Esperanza en tiempos difíciles

por María Holbox

Este poderosísimo documental plantea una serie de propuestas ante las adversidades del sistema. Esperanza en tiempos difíciles (de Melissa Young y Mark Dworkin, EUA, 2001) nos muestra el movimiento social que se generó en la Argentina del 2001 cuando el 40% de la población se quedó sin trabajo, los negocios y las fábricas quebraron, y las cuentas bancarias fueron congeladas. Los vecinos en los barrios no se conocían hasta que salieron a las calles con el grito “Que se vayan todos”, los que no quieran trabajar por la gente que se vayan. Miles de argentinos se unieron para hacer propuestas concretas y sobrevivir a la crisis económica a través del trueque, la reapertura de más de 200 fábricas quebradas que fueron reactivadas por los obreros, la instalación de comedores comunitarios, cultivos a las afueras de la ciudad, reciclaje y otras muchas manifestaciones de la creatividad humana y del regreso a nuestros orígenes colectivos.

Al iniciar el debate, nuestra invitada Ena Salinas, socióloga y activista mexicana, nos anunció que la ruptura económica del capitalismo sucederá a nivel mundial, “esto mismo va a suceder en todos los países”. Redondeó diciendo que “desde los inicios nos encontramos con que sólo unidos se genera bienestar y lo que fomenta el sistema capitalista es el individualismo”. El documental presenta fragmentos de una conferencia que dio Joseph E. Stiglitz, quien fue economista en jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) y uno de los principales creadores del sistema económico actual, miembro del gabinete de Bill Clinton, y que fue exiliado de dicho fondo después de que denunció las trampas que el FMI y el Banco Mundial cometen en los países pobres. Stiglitz, "el globalizador que desertó", recibió el Premio Nobel de Economía en 2001 y es uno de los economistas más leídos en el mundo. En la conferencia, sostiene que “si todas las economías emergentes están en crisis es porque algo está mal en el diseño económico”. Nuestra invitada comentó que las políticas neoliberales se basan en que los bienes públicos se exploten para alimentar empresas privadas. Un gran ejemplo, aprovechando la fiebre del futbol, es el Mundial, en el que se construyen estadios y grandes obras con dinero público y todas las ganancias que se generan terminan enriqueciendo a la FIFA, los medios de comunicación, los grandes hoteles y corporaciones como Coca Cola y Nike. El juego de los números de la economía montada en el tiempo nos engaña. La población aparentemente beneficiada con el Mundial paga el precio de los estadios y el resto de la infraestructura, y muchas veces tiene que volverse a endeudar para salir del problema, como le sucedió a Grecia en las Olimpiadas del 2004: deben 310 mil millones de euros.


Durante el debate se puntualizó la importancia de la educación en la organización social, y comentamos dolorosamente la diferencia del nivel educativo de los argentinos en comparación con nuestra sociedad: “es otra educación, se nota desde que hablan con fluidez y muestran más confianza en sí mismos”. En el documental pudimos escuchar críticas políticas entre grupos de vecinos en Argentina que instituyeron asambleas en las calles para organizarse ante la grave crisis: "No hay proyecto de país, el Fondo Monetario Internacional dicta lo que se tiene que hacer, hay que cambiar los modelos rurales, nos tienen miedo porque todavía tenemos esperanza".

Nuestra invitada mencionó que "la ignorancia en nuestro país es caldo de cultivo para romper redes sociales y responder a la enajenación masiva". Al no tener memoria histórica, nos olvidamos de todo en un instante. Una persona del público recordó la época maravillosa de la educación en los años '50, pero las generaciones que nacieron a partir de los años '70 (quizás la matanza del '68 fue el comienzo de la masacre de la educación) hemos visto cómo la educación es cada vez más deficiente. Tuvimos el privilegio de que por primera vez un chico de secundaria nos visitara y expusiera una visión de las generaciones actuales; nuestro joven cinéfilo recordó las modificaciones al plan de estudios durante el mandato de Fox. En su reinado mandó cortar la materia de civismo y eliminar de nuestro mapa mental cualquier huella prehispánica que pudiera quedar en la historia. Aprovechamos la intervención de este joven para cuestionarlo y saber más sobre lo que piensan y sienten sus compañeros. Nos dijo que “todos están en su nube, nadie propone nada porque todo se va a acabar, hay libertad de expresión pero no te dejan decir nada, los polis te chingan en la calle porque a ellos les dan bonos por cada detenido y lo más fácil es agarrar a un menor, inculpándolo de cargar drogas aunque no traigas”. De ahí comentamos sobre la generación perdida de los ninis, jóvenes que Ni estudian Ni trabajan, y que en nuestro país son candidatos ideales para unirse a las filas del narco o para terminar en el suicidio.

Con la carencia educativa, la corrupción y la impunidad rampantes en nuestro país nos cuestionamos cómo se podría contextualizar un movimiento como el que se generó en Argentina. Una persona del público recordó el sismo del '85 en el que las autoridades se paralizaron mientras la sociedad civil se hacía cargo. Al fin y al cabo la madre necesidad despierta nuestra sabiduría interna y ancestral. Ena, desde la astucia sociológica, apuntó que "cuando el sujeto incide en su realidad se vuelve más grande que sí mismo, y cuando se fusiona con su colectividad es mucho más poderoso". Recordó líderes revolucionarios como el Che Guevara, pues en el documental aparece un hombre que sobrevivió la dictadura de los años '70 en Argentina, que pasó dos veces por la tortura y estuvo diez años en prisión, y nos explicó que los revolucionarios aguantan la tortura "porque ya no eres tú, te vuelves colectividad y dejas de sentir el dolor: eres una flor en el campo de la primavera”. El Che acabó luchando en el Congo, pues su lucha no partía del nacionalismo sino de su profundo sentido de colectividad.

También se tomó el ejemplo de las madres argentinas que perdieron a sus hijos en la dictadura y a la fecha realizan marchas a nombre de todas las madres del mundo que pierden a sus hijos secuestrados y muertos por las autoridades. Estas mujeres han socializado la maternidad, ellas mismas lo dicen. Nuestra invitada comentó que “dentro de las sociedades colectivas la responsabilidad de los más pequeños de la especie les corresponde a todas las mujeres”. A muchos todavía nos tocó recibir un buen tortazo o regaño de la tía, amiga o hasta de algún desconocido. En la actualidad, al corregir a un niño ajeno corres el riesgo de ser atacado violentamente por su madre. También, muchos niños se pasan las tardes solos frente a la televisión o la computadora. El público añadió la necesidad de que también se socialice la paternidad, “todos deberían ser tus padres y tus madres”. Quizás quienes más sufren –mi sentido pésame- con esta des-socialización de la maternidad y la paternidad son los maestros. Pero lo grave de esto es la desintegración de los tejidos sociales, de los valores comunitarios, el vacío de dirección que crea generaciones perdidas de jóvenes que carecen de identidad y que no pueden formar un puente entre el pasado histórico y su presente, mucho menos pensar en un futuro.

Pero no todo es negro; una de las ventajas de la globalización es que los mismos temas y problemáticas se discuten en todo el mundo y las redes sociales se expanden. Por medio de Internet o en documentales vemos ejemplos de las situaciones que viven otros países, lo cual nos permite prevenir y dimensionar las capacidades del sistema. La preocupación por el campo es un tema, las consecuencias de las semillas transgénicas y las patentes. ¿Quiénes deciden qué se cultiva y en dónde?, se preguntaban los argentinos en el documental, “somos el segundo exportador mundial de soya y aquí nadie la consume”. Lo mismo nos preguntamos en muchos otros países. La privatización y el mercantilismo llegan a su máxima expresión en Bolivia, cuando una empresa compró el sistema de aguas y privatizó hasta el agua de la lluvia. Por suerte los bolivianos se unieron para recuperarla, como pudimos ver en el primer documental de este ciclo, La corporación. ¿Estaremos exentos de una situación así en nuestro país, que no para de vender las empresas que nos pertenecían para llenar sus bolsillos?

La solución es clara: unirse en la autonomía. “Somos células de un mismo cuerpo”, dijo alguien en el público. Las propuestas se dieron al instante: "hay que marginar el dinero; se puede por ejemplo, hacer trueque", y nos pasaron un dato que les compartimos: el último domingo de cada mes se hace un mercado de trueque en “la Romita”, cerca del metro Cuauhtémoc, entre las calles de Puebla y Durango. Hay que reactivar la tierra, comprarle al campo productos orgánicos que aunque aparentemente cuesten más, “antes era lo más barato, hoy lo mejor” y a la larga ahorraremos en medicinas y hospitales. Para ponernos a salvo de los horrores del mercantilismo y los transgénicos, en las ciudades se ha vuelto una responsabilidad hacer cultivos urbanos, sembrar y volver a la pachamama, pues sale muy caro acabarnos los recursos del campo desde las urbes, que no producen más que concreto y contaminación y consumen grandes cantidades de recursos que hay que traer de las afueras. Es posible crear redes sociales y unirse a otras redes sin perder la esperanza de que con pequeñas cosas, todos unidos, podemos realizar un verdadero cambio.


sábado, 12 de junio de 2010

MARTES 15: Esperanza en tiempos difíciles


Amigos,

Este MARTES 15 DE JUNIO 2010 proyectaremos un inspirador documental que muestra no sólo la Argentina económicamente quebrada en 2001, sino la capacidad de organización y apoyo mutuo que mostraron las personas en los barrios, los obreros en las fábricas. Este trabajo muestra cómo sin dinero no existen los prejuicios de clase sino solamente las personas en colaboración, el espíritu bollante, el aire de alegría y de esperanza.

Esperanza en tiempos difíciles
de Melissa Young y Mark Dworkin
(EUA, 2001, 60')

Con nosotros estará Ena Salinas, socióloga y activista mexicana que trabaja en el camino hacia la autogestión de las comunidades, hacia la autonomía de las personas, hacia la hermandad entre los pueblos.

Foro Hilvana
Colima 378
Col. Roma Norte
entre Salamanca y Cozumel
Proyección: 20:00

viernes, 11 de junio de 2010

Un poquito de tanta verdad

por Lila Nieto

Con un documental como este el tiempo de debate siempre queda corto. Surgen tantos temas de discusión, tantos mitos, preguntas, ideas, sentires, que uno se va con hambre. Hambre de saber, hambre de hacer.


Las personas que integraron el público de la noche no habían visto Un poquito de tanta verdad, documental de Jill Friedberg (EUA-México, 2007, 93 min.), y la primera reacción fue de gran sorpresa y enojo; ninguna versión oficial de lo que pasó durante la resistencia en Oaxaca refleja la realidad, las causas y logros del movimiento popular, y tampoco la incapacidad de dialogar y la violencia represora del gobierno estatal y federal. Este documental pone en evidencia cómo los medios masivos de comunicación son un instrumento de manipulación y control.


Para iniciar el debate, Julio Broca –nuestro invitado, activista, sociólogo y diseñador que se ha involucrado en esta lucha– mencionó el principio de esperanza, que consiste en el hecho de que “todos descubrimos que somos los constructores de una parte de la miseria que nos agobia a todos, y al darnos cuenta, decidimos dejar de construir eso y comenzamos a usar nuestra fuerza y capacidad de hacer para construir un mundo distinto, con actos modestos y cotidianos pero que rompen la temporalidad de dominación en la que vivimos”.


En el diálogo, pronto surgió la pregunta, ¿qué es la APPO? ¿Es una ONG, una guerrilla urbana, un grupo radical, una pandilla de vándalos, una gran bola de huevones? Ninguna de las anteriores, la APPO es lo que dicen sus siglas: Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. Es decir, que cuando la combativa Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) inició un plantón en el zócalo de Oaxaca el 14 de junio de 2006 para exigir mejores condiciones no sólo para ellos, sino también para los niños a quienes educaban -niños que llegan a la escuela "sin desayunar, sin zapatos"-, esa noche fueron desalojados violentamente por la policía, con saldo de una maestra que abortó y muchos heridos. Al amanecer del 15 de junio bajaron a la ciudad más de 300 organizaciones indígenas y campesinas de los alrededores para unirse a su lucha, así como actores sociales de izquierda al margen del estado. La APPO se formó así, y las organizaciones que la conforman llevan muchos años luchando a la sombra de los medios de comunicación, la opinión pública y los gobiernos que se han sucedido el poder de ese estado. También se unieron a esta asamblea estudiantes universitarios y amas de casa. A lo largo de los hechos se sumaron muchos artistas que más tarde formarían diversos colectivos a favor del movimiento, uno de los cuales es la Asamblea de Artistas Revolucionarios de Oaxaca (ASARO). La APPO, entonces, es una conglomeración de luchas populares, de personas que comparten las carencias y las injusticias, una expresión de todos los anónimos que han resistido la opresión. Más de 70 mil personas integraron este movimiento, y lo siguen integrando potencialmente.


En México hay movimientos populares de resistencia todo el tiempo. De hecho, los pueblos originarios han sobrevivido gracias a su capacidad de resistencia y a su profunda identidad cultural, gracias a la eterna lucha organizada y a la esperanza de que un día puedan vivir en paz. Pero lo que hace característica esta lucha en particular es que efectivamente instauró la ingobernabilidad en el estado al expulsar todos los poderes y tomar las oficinas gubernamentales. Esta lucha era imposible de desarticular, pues las ofensivas oficiales sólo lograban fortalecerla. Cada revés se traducía en una nueva acción de resistencia. Y en gran medida la organización popular se sostuvo y creció gracias a la toma de los medios de comunicación.


Así como los medios masivos de comunicación en manos de las corporaciones y los gobiernos son utilizados para mantener lobotomizado al pueblo, en manos de la gente se convierten en lo opuesto: un instrumento que conecta, informa, despierta, sensibiliza, un instrumento fundamental para la lucha organizada. Tanto, que cuando el gobierno mandó una ofensiva paramilitar para romper las barricadas –que consistía en camionetas llenas de policías vestidos de civil disparando indiscriminadamente contra la población –, la gente no se quedó en sus casas agazapada sino que salió a la calle a defenderlas con su presencia, ¡la gente salió a la calle a mitad de la noche! Salieron a defender, a evitar la represión, porque sabían que eran parte de esa lucha, que compartían sus demandas y sus dolores, y sus esperanzas: se acomunaron. Por eso, en parte, se ha comparado esta lucha con la Comuna de París.


En el debate también se mencionaron los grupos radicales que se infiltran en los movimientos populares para legitimar la represión, los llamados ultras. “Estos grupos surgieron del gobierno después de la matanza del '68, al darse cuenta de la fuerza de los movimientos sociales”, nos cuenta Julio. Lo que hacen los ultras es realizar "actos tan radicales que cualquier otro parece liviano y débil", y consiguen infiltrarse en los movimientos sociales porque su discurso de izquierda es “difícilmente reprochable, pero es inauténtico y está al servicio de la desarticulación de los movimientos por desgaste y discusión”, como sucedió por ejemplo en la huelga de la UNAM en el 2000. Lo que hacen los ultras es “invitar a la acción constante, lo cual no da cabida a la reflexión”. En oposición a esto, mencionó Julio, la academia se enfrasca en la "reflexión sin participar en el movimiento, lo cual produce un discurso derrotista y busca encontrar las causas del fracaso más en el movimiento que en la violencia cínica del poder. Lo que queda en medio de esto es el pueblo." Hoy, nos hemos dado cuenta de que "la actitud más subversiva posible es el optimismo y la risa". Por eso, comentó nuestro invitado, al surgir gran cantidad de producción artística y con el hecho de bailar en las barricadas, la APPO retomó la idea de la famosa anarquista Emma Goldman: "Si en tu revolución no se puede bailar, no me interesa tu revolución.”


La táctica de salir a las calles surgió hace unos 20, 40 años. Ahora está a la mano la tecnología. “Tomar los medios es ir más allá.” Alguien comentó en el público que la falta de acceso a Internet y otros tipos de tecnología mantiene a los pueblos en el retraso. Hay una gran población campesina que todavía es mayor que la urbana y que cuando se fundaron las ciudades era muchísimo mayor; sin embargo, los que vivimos en las ciudades "creemos que somos el centro del mundo". Nuestro invitado mencionó que "en el siglo XXI las temporalidades son distintas, la lógica cotidiana es distinta. Temporalidad es subjetividad", lo que desde un punto de vista se puede ver como "retraso ante el progreso" en realidad es otra temporalidad, es decir, otra subjetividad, otro punto de vista, otra manera de entender el mundo, “que justamente está siendo destruido por la idea de progreso”.


Se dijo también que en la sociedad mexicana "no hay cohesión social". Y es que “tenemos introyectada la historia como nos la han contado”, nos dice Julio. Podríamos entender la historia desde las rebeliones, es decir, "la linealidad del poder fragmentada" y “desde todos esos pequeños actos cotidianos de resistencia al poder y de goce de la vida desde nuestra propia autonomía más allá del dinero y el trabajo. Entonces hay mucha cohesión social y lo que no hay es libertad para expandirla pues su tope es el interés de la producción y el poder, eso fue lo que pasó en Oaxaca y es lo que sucede en cualquier lugar cuando el miedo a la autoridad desaparece”. Julio mencionó el capítulo "La acumulación originaria" del libro “Crítica a la economía política” de Karl Marx, que habla del surgimiento del sistema capitalista contemporáneo a partir de políticas violentas contra campesinos y artesanos. Cuando comenzó la Revolución Industrial, la gente vivía de la tierra, y no tenía necesidad alguna de dejar su autonomía para irse a trabajar en una fábrica y ser explotado. La reina Victoria entonces prohibió trabajar las tierras, entre otros decretos.


Cuando hablamos de la represión del Estado, un integrante del público, asiduo de nuestro cineclub, hizo una interesante aclaración, "El Estado es territorio-gobierno-sociedad. El que reprime es el gobierno; cuando se habla de que el Estado reprime, te acercas a la idea de la desaparición del Estado". Y la desaparición del Estado se puede ver de dos formas: como la visión neoliberal que adelgaza al Estado por medio del poder económico y mediático de las corporaciones, o como la visión anarquista de que el pueblo puede organizarse y gobernarse a sí mismo, sin necesidad de un gendarme. Algunos nos inclinamos hacia la segunda, pero esa ya es otra discusión. Para cerrar el punto, Julio recordó que "el neoliberalismo ha mercantilizado todo, hasta el Estado." Podemos mencionar como ejemplo el caso de López Obrador, que dio al capital todas las señales de ser confiable para administrar el país a pesar de no ser de derecha; o el hecho de permitir que las agencias de inteligencia estadounidenses operen en el país contra el narco, que se maneja como algo normal y necesario, y no como una falta de soberanía y una política entreguista del gobierno de Calderón.


Cuando alguien mencionó que "hay que despertar la conciencia de la gente", Julio respondió que sí, pero que también "la conciencia existe, siempre tratando de unificarse sola. Por eso hay policía." El tema de despertar las conciencias quizás debería mirarse como difundir la información y la verdad. Por ejemplo, hace pocos meses que salió de la cárcel Juan Manuel Martínez Moreno, integrante de la APPO, acusado en 2006 del asesinato del periodista de Indymedia Brad Will, quien fue asesinado por paramilitares. Fue sonado el caso del asesinato de Brad Will pero no la noticia del compañero encarcelado injustamente por su muerte, ni la de los maestros asesinados por la policía. De hecho, el gobierno reportó que no hubo muertes.

Sobre los maestros que se integraron en la APPO hay muchos mitos fabricados por los medios masivos. Ser maestro es una actividad subversiva en tanto que promueve el pensamiento crítico. Radio Plantón fue un gran eje del movimiento en Oaxaca, porque fue fundada por los maestros de la Sección 22 del SNTE al darse cuenta de que, en los estatutos del sindicato está estipulado que tienen el derecho de establecer una estación de radio. Cuando tiempo después la policía la destruyó, al día siguiente la gente tomó 12 radios comerciales.


¿Por qué tanta guerra sucia y ofensiva contra un pueblo tan bien organizado en la lucha contra el poder opresor? En 2006 Felipe Calderón acababa de usurpar la presidencia, y era reciente el escándalo de la red de pederastia descubierta por Lydia Cacho y encabezada por Jean Succar Kuri y Kamel Nacif, protegidos por el aún gobernador de Puebla, Mario Marín. O sea, la cadenita de poderdumbre se podía venir abajo si triunfaba la resistencia oaxaqueña, y lo que las autoridades cuidaron no fue la justicia, ni al pueblo, ni la educación, ni la verdad, sino solamente su permanencia en el poder a costa de lo que fuera. Y ahí sigue.


Se dice que el movimiento fracasó porque "faltó organización, faltaron contenidos en las estaciones tomadas". Pero “cualquier propuesta falla si el gobierno se la quiere chingar", igual que "la propuesta más chafa funciona si se tiene la actitud de construir horizontalidad y un proceso autónomo”. El movimiento en Oaxaca fue asfixiado, pero las miles de personas que le dieron vida siguen luchando. Oaxaca ya no es igual ni lo será nunca. ¡Oaxaca vive!